sábado, 5 de septiembre de 2009

La vida pasa... pasa la vida...
Y es que son pocas letras pero que mucho dicen...
Más horas que pasan varias decenas... pueden parecer muchas, pero si se mira con perspectiva no son tantas... cuando se llevan años así cientos, miles...
Y lo que mas reconcome, no es eso... es mirar al horizonte y ver que no lo tienes mas cerca, que la linea que dice si estas aquí o allá, está siempre en el mismo lugar, y tus reservas de energía para llegar menguan poco a poco.
Dicen que hay que vivir la vida intensamente, cada minuto... pero y no vivirla? Y dejarla correr entre los dedos?
No es otra forma de vivirla intensamente? No es ver como ese tiempo que pasa, que no volverá, puede ser precioso, porque no sabes que sucederá mañana?
Esa angustia, ese palpitar del corazón ante ese pensamiento... no tiene precio.
Pero bueno, hay casos, como el que expongo, en el que sabes de antemano que mañana todo será igual...y pasado... y el otro.
Es como el bucle de la pelicula atrapado el tiempo, donde el protagonista pierde la ilusión por vivir... parece que alguien echa mal de ojo, y cuando la vida esboza una sonrisa... te pone de pronto una venda para que no puedas verla.
Yo creo que el día a día se nos hace mas llevadero muchas veces, con nuestros problemas y nuestras cosas, porque siempre tenemos en mente una ilusión, más o menos cercana, que nos da fuerzas para aguantar todo lo que nos echen, pensando en ese momento...
Esa ilusión, ese momento, puede ser algo pequeño... no ha de ser nada especial...; claro según la vida que haya llevado cada uno, pero para mi puede ser algo tan pequeño como una cena.
Nada extraordinario para muchos, ya lo se, pero para algunos, como el que siscribe, puede ser mucho.
El caso es que hay veces que no tienes ilusiones, o se tuercen o se esfuman por causas sobrevenidas que no se pueden evitar...
Una vez te puedes sobreponer, otra más, cuesta algo más levantarse... la tercera es duro... la enesima... ya te flaquean las fuerzas.
Es entonces cuando tienes que buscar, motivos... algo que te de animos, que te ayude a tener fuerzas para incluso teclear una vez más.
Y como en la pelicula... llega el momento en que te falta... que hacer?
Esa es la fase más complicada para afrontar el paso del tiempo, para afrontar el día a día con animos.
Supongo que no habrá soluciones... o si? el quehacer del trabajo? uhmmmm no es mi caso por
desgracia...quizás un buen libro en soledad?, algo que te despeja la mente sín más, que te sumerge en otros mundos... podría ser.
El otro día mientras cenaba un shawarma sentado en un banco en una calle de Granada, había en un banco cercano, ya caida la noche, un hombre solo... con la unica compañia de un libro.
Me gusto la estampa... ni últimas tecnologias ni nada de nada...
Y es que son las cosas sencillas las que nos dan ese empujon para tirar hacia adelante.
Esos pequeños placeres, como nos cuenta ""Amelie"", el meter la mano en lel saco de las lentejas, romper el azucar en la crema catalana, un abrazo largo mientras ver pasar la aguja del reloj, una cena... cosas tan sencillas
A veces falta una... o dos... pero para seguir aguantando la "puta" vida que nos ha tocado hay que buscar pequeños placeres diarios... pequeñas ilusiones.
Ahora a mi me cuesta verlos, es más, de echo no solo me cuesta, sino que lo veo todo negro... pero bueno, quizás hoy no los vea, y lo más cercano sea una tila o dormidina que me ayude a dormir y así no tener que pensar... pero supongo que mañana encontraré alguno, o pasado... o el otro.
Aunque ahora prefiero estar en OFF

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